FUNDAMENTOS DE LOS ESTILOS DEL SUR DE CHINA

  El Zhen Wushu (Wushu verdadero, 真武術) es una unidad de sistemas de combate elaborados en contextos geográficos y épocas históricas específicas. Tanto el Zhen Bei Pai (corriente original del norte, 真北派), como el Zhen Nan Pai (corriente original del sur, 真南派), están basados en la misma fuente teórica y filosófica. Por ésto, cuando se habla de Zhen Kungfu (kungfu verdadero, 真功夫), no hay distinción de estilos, porque en esencia el Zhong Guo Wushu (el Wushu chino, 中國武術) es un mismo sistema manifestado bajo diversos matices.

  Ahora bien, cuando nos referimos a los fundamentos que rigen al Wushu, no debemos confundir sus raíces filosóficas, con las características estratégicas de cada estilo ni con su historias específicas. Wushu es un legado del pensamiento y de la tradición china, transmitido desde los orígenes de la civilización y sustentado por una milenaria visión del mundo.

  Entonces, ¿cuál es las simiente que nutrió el término en toda su extensión? ¿es el budismo –como suele sostenerse en los círculos oficiales de referencia-, la fuente que solidificó dentro del monasterio de Shaolin el desarrollo de las artes marciales?  Si el Wushu es la expresión de una filosofía ancestral ¿de dónde se erigió el substrato ideológico que lo delimita?

  La base filosófica del pensamiento chino nace del Yi Jing (易經 - Libro de las Mutaciones), éste es el punto de donde emergen las teorías más sobresalientes de la cultura nacional. El Wushu chino es una expresión corporal del Yi Jing, como método marcial y sendero filosófico. En tanto, su aspecto terapéutico fue devanado de las concepciones expuestas en el Huang Di Nei Jing  (黃帝內經 - Clásico del Emperador Amarillo), texto que condensa las bases estructurales, de lo que posteriormente fundamentaría la medicina tradicional.

  Desde la más remota antigüedad, los chinos creían en una fuerza misteriosa que aunada por la polaridad, circulaba por todo el universo. Esta idea, organizada a partir de la segunda mitad de la dinastía Zhou (1122 – 256 a.C.), fundamentó la  teoría de Yin y Yang.

En el Da Zhuan (Gran Comentario, 大傳), se dice:

Un Yin, un Yang, ese es el sentido del Dao…

  Yin y Yang representan las particularidades que los fenómenos universales manifiestan en su proceso evolutivo. Son dos abstracciones usadas para retener el fragmento de un instante, conceptualizarlo y comprenderlo con respecto a otros estadíos y procesos. Esa fotografía de lo inestable, sirvió a los sabios de la antiguedad para comprender la concatenación del acontecer cósmico.

  Todo lo que existe puede ser diferenciado dentro de Yin y Yang, según la posición, el proceso, la cualidad, etc; pero ninguna de las dos categorías abarcan absolutamente un fenómeno, porque tanto Yin como Yang son sólo fases de cambio en la eterna transmutación de la realidad objetiva.

  Por eso, Yin y Yang como teoría se insertaron en nuevos modelos de la realidad, y se concibieron como el resultado de un estado dador de la existencia, descrito en el taoísmo como Taiji. Esta visión se acopló al organismo humano en donde también, por analogía con el universo, se identificó un punto antecesor al surgimiento de la mente consciente.

En las mutaciones, la cúspide suprema (Taiji), engendra la dualidad (Yin y Yang). La dualidad produce las cuatro imágenes (Xi Xiang), y éstas a su vez, crean los ocho trigramas (Ba Gua).

(Cita extraída del Xici, texto adjunto a las “Diez Alas” del Yi Jing)

  Más tarde, los conceptos fueron estructurándose en una serie de símbolos y representaciones, intentando ampliar la retención y asimilación de la observación meticulosa. Es ese el caso, de las 4 imágenes, los 5 elementos y los 8 trigramas, como anexos mentales a la primitiva dialéctica de Yin y Yang.

DIAGRAMA DE LAS CUATRO IMAGENES

Las cuatro imágenes representan el Yang supremo (con dos líneas continuas) o instante que contiene las condiciones para mutar a Yin, y el Yin supremo (con dos líneas partidas) que contempla las circunstancias que propician una nueva transformación en Yang. Entre el Yang viejo y el Yin viejo que son los extremos de la mutación, se describen las dos etapas intermedias que marcan el tránsito de Yang a Yin y viceversa y que son denominados pequeño Yin (con una línea inferior continua y una superior partida) y pequeño Yang (con una línea inferior partida y una superior continua). Así quedan representados los cuatro momentos de Yin y Yang, mostrando un crecimiento y decrecimiento gradual de ambas categorías.

  Entre el siglo VI y II a. e, los elementos claves del pensamiento se organizaron, matizando la fisionomía del Imperio del Medio con los ideales de la armonía,  el humanismo, las reflexiones sobre la bondad original, y el empeño de ampliar las impresiones basándose en la etiología bipolar del universo.

  La filosofía del Yi Jing fue estudiada y ampliada a lo largo del pensamiento chino por otros filósofos. Entre los sabios más relevantes se encuentra Laozi. Tras muchos años de estudio en la biblioteca imperial de Lo Yang, Laozi renuncia a la vida en la orbe y se retira a las montañas. Cuenta la leyenda, que antes de abandonar el imperio escribió 81 poemas, conservados y transmitidos a la posteridad.

  En el poema cuarenta y dos nos dice:

El Dao engendra la unidad; la unidad se manifiesta en la mutación incesante de las fuerzas bipolares, las fuerzas bipolares producen la eterna mutación fenomenológica del universo. Todas las cosas contienen el Yin y el Yang en un intercambio constante, sustentado por el flujo permanente de la energía. (Daodejing XLII)

  Tanto el Dao Jiao (taoísmo religioso, 道教), como el Zhong Guo Fo Jiao (el budismo desarrollado en China, 中國佛教), se nutrieron entre sí de este bagaje filosófico. Por ésto, algunos sistemas evolucionaron de la mezcla de ambas tradiciones en suelo chino, como lo fue el Chan Zong (conocido en Occidente como budismo Chan, 禪宗). Esta corriente se condensaría en el monasterio de Shaolin aunada a prácticas psicofísicas dentro de las escuelas de boxeos tradicionales.

八卦圖

DIAGRAMA DE LOS OCHO TRIGRAMAS

En esta configuración se aumenta la representación de Yin y Yang a una escala de procesos naturales. Cada trigrama yace estrechamente relacionado en el Wushu con un ideograma antiguo que ejemplifica el movimiento o el método de combate que la anatomía humana puede proyectar sobre el espacio circundante. Las lecturas pueden ser variadas y disímiles. Todo depende de la perspectiva, el contexto histórico,  religioso y el contenido con el que se asuma su interpretación. No obstante, existe un núcleo de transmisión oral que permite la comprensión del Wushu como un sistema unitario de expresión filosófica.

  El Wushu chino no puede expresarse fehacientemente sino logra comulgar su movilidad corporal con el concepto de Yin y Yang. Esto equivale a comprender como instaurar en el cuerpo la unidad de contrarios en una coordinación total de las maniobras técnicas. No se puede alcanzar la máxima efectividad marcial separando las habilidades estratégicas y expresándolas de manera fragmentada. Shou Fa (método de manos, 手法), Yan Fa (método de ojo, 眼法), Yao Fa (método de cintura, 腰法), Bu Fa (método de pasos, 步法), y Jiao Fa (método de pateos, 腳法), al igual que Yin y Yang son contrastes antagónicos y complementarios. De la unión de sus características individuales, se amplifica y se produce la simultaneidad de combinaciones marciales, al igual que de la metamorfosis de Yin y Yang, se revelan los procesos fenomenológicos que nos rodean y nos sobrepasan dimensionalmente. En el Wushu, cuando se fusionan las habilidades básicas surge la auténtica potencialidad del ser humano.

六十四卦圖

DIAGRAMA DE LOS 64 HEXAGRAMAS

Estos símbolos muestran a una escala más minuciosa la interacción de Yin y Yang.
El Wushu ejemplifica las acciones del cuerpo mediante la combinación de líneas activas y pasivas. Este código de información cifrada ha guardado durante siglos muchos de los secretos de las artes marciales tradicionales sin que el público profano sospeche ni siquiera lo que se oculta tras su aparente bosquejo.

  La teoría de Yin y Yang, Taiji y Bagua,  no son oriundas de los sistemas internos (Wushu Nei Jia, 武術內家), como suele creerse con suma frecuencia. Todos los estilos de Wushu han sido alimentados por estos conceptos filosóficos y lo expresan de manera directa o sutil. Es así, por lo que muchos sistemas aparentemente externos (Wushu Wei Jia, 武術外家), poseen nombres de secuencias que revelan su conjunción con lo mejor del pensamiento tradicional, además de poseer técnicas o desplazamientos asociados a los cinco elementos (los cuales son otra representación de la teoría de Yin y Yang) o a los ocho trigramas. Inclusive, muchos contienen una sofisticada estrategia de combate relacionada con la comprensión del Taiji y el cuerpo humano.

  No cabe dudas, de que el arte marcial chino, sea cual sea su tendencia y dirección es una expresión del pensamiento filosófico tradicional. Bajo el nombre de Wushu se agrupan las escuelas, sin distinción de estilos, las cuales consolidan métodos combativos para fortalecer la salud del practicante, forjar su espíritu y modificar su percepción del mundo. Todas ofrecen un modo de vida, un camino ético y un método de desarrollo espiritual.

  El Wushu como sistema combativo es, además, un antiguo legado que encierra la transmisión incesante y la visión cultural de una civilización ininterrumpida, por dicha razón está conformado por una rica estrategia inherente a cada estilo. Este amplio arsenal estratégico se evidencia según el alcance a que es realizado el ataque y la defensa, los tipos de puños y pateos que se utilizan, así como la distancia –más larga o corta-, a que ocurre el desplazamiento.

  Cada escuela comprende un código determinado de movimientos y estrategias para afrontar el contacto físico. Esas maniobras han sido estructuradas en secuencias, con diferentes niveles de interpretación y sutilidad técnica. Como se trata de utilizar las potencialidades corporales en su máxima expresión, los conjuntos de movimientos han sido expresados por medio de gestos simples, en conjunción con zonas anatómicas específicas del cuerpo humano. 

ESQUEMA DE LA MUTACIÓN DE LA ENERGÍA

Aquí se representa el punto anterior a la existencia de la materialidad física (Wuji), engendrando a Taiji (el concepto que engloba todo cuanto existe). Taiji es manifestado por medio del intercambio bipolar y al mismo tiempo, es el pivote donde se transmuta el vacío en materia y viceversa. La mutación es concebida como una simultaneidad de procesos que se desenvuelven por medio de la interdependencia, la oposición y la transformación cualitativa de las fuerzas de Yin y Yang. Este acontecer universal es portador de un equilibro bipolar que mantiene la armonía de todos los fenómenos universales, proporcionando que la materia y la energía se condensen y se disuelvan en un eterno decursar.

  Ahora bien, aunque las vertientes marciales se reproduzcan y se diversifiquen con el tiempo, el lugar y las circunstancias, siempre existe una connotación estructural que particulariza las tendencias marciales creadas dentro de límites geográficos. Es así, como los estilos del sur –los cuales forman el eje central de la Academia del maestro Wong Yi Man-, contienen diversas tácticas y mantienen principios básicos que los caracterizan.

南派基本

PRINCIPIOS BÁSICOS DEL NAN PAI KUNGFU

WEN MA YING QIAO

POSTURAS FIRMES Y PUENTES SÓLIDOS

  Los estilos del sur reverencian la postura de caballo (Ma Bu -馬步), que es el punto de partida para generar los otros desplazamientos de combate. Todos los estilos sureños usan esta postura como sistema de fortalecimiento de sus discípulos, para crear y solidificar las bases energéticas del cuerpo. No es de extrañar, en este ámbito marcial, que el dominio y la destreza de un luchador del sur sea medido por la firmeza de sus posiciones. Por esto se dice: “Cuando la postura de caballo es sólida, los desplazamientos son firmes como un árbol de raíces profundas y los dedos de los pies se aferran a la tierra como las garras de un tigre."

  Por otro lado, en los estilos del sur, el término puente (Qiao, 橋), es una referencia al uso de los brazos, especialmente la región del antebrazo, por ser esta zona del cuerpo el punto de contacto inicial con el  ataque del oponente. Dentro de las prácticas del sur encontramos una gran variedad de métodos que buscan el fortalecimiento de los brazos, antebrazos y manos, con el objetivo de crear puentes sólidos que transformen la defensa en ataque. 

TUO JIAN BI JIA

GUARDIAS CERRADAS Y HOMBROS BAJOS

  Todos los estilos del sur presentan posturas y movimientos donde los hombros y los codos son mantenidos bajos y las escápulas levemente arqueadas hacia el frente. De esta forma, las posturas y las guardias son más cerradas, lo que garantiza el libre movimiento del Qi para las extremidades de los miembros superiores. Así, las maniobras de ataque no contarán solamente con la fuerza física y mecánica de los músculos, sino también con el flujo del Qi.

TIAO PI HU ZHONG

PROTEGER LA LÍNEA MEDIA

  Los estilos antiguos del sur juntaban la acción de las manos para proteger la línea media del cuerpo. Por esto, era usual el desplazamiento cerrado y los movimientos compactos de bloqueos hacia el centro del cuerpo. Esto producía una peculiar movilidad, en donde los cambios de dirección y de altura son importantes para facilitar la acción ofensiva.

  Por otro lado, cuando se enfatiza la acción de la línea central se está desviando al mismo tiempo cualquier ataque producido hacia los laterales de su delimitación. Esta conjunción con el eje que mueve el tronco, yace enlazada con el movimiento que produce la cintura, por lo cual es una manera de conectarse internamente con el propio flujo de la energía.

YING QIAO FENG SHOU

PUENTES SÓLIDOS Y MANOS CERRADAS

  Es típico de la escuela del sur el trabajo intenso de fortalecimiento de los antebrazos. Las manos son un punto crucial a tener en cuenta en el arte del ataque y la defensa. Los bloqueos no sólo son percibidos como maniobras de desvío sino como métodos de golpeo en la zona donde se produce el impacto. Como la estrategia de combate está sustentada sobre el uso mesurado de los brazos, las acciones se tornan cerradas, para reducir el tiempo de contacto e imposibilitar que el oponente pueda continuar con sucesivos recursos de agresión.

  Los boxeos más importantes de la corriente del sur se caracterizan por poseer en su estructura estratégica la continuidad de desplazamientos compactos y cerrados, así como las fuertes e intensas combinaciones de brazos.

ZHI XIANG YUAN XIONG

COLUMNA CERVICAL RECTA Y TÓRAX ARQUEADO

  En todos los movimientos realizados en los estilos del sur la columna cervical debe mantenerse recta, por esto se recoge levemente la mandíbula, de manera que la nuca se mantenga erguida pero sin rigidez. El término “tórax arqueado” significa que la postura de la región toráxica va a ser el resultado de bajar los hombros, arquear las costillas, redondear las escápulas ligeramente para el frente y mantener la columna vertebral recta. En este caso, el tórax quedará levemente arqueado para dentro propiciando el descenso del Qi para el Dantian inferior, aumentando la capacidad para generar potencia en el movimiento.

CHEN QI SHI FU

HUNDIR EL QI PARA LLENAR EL ABDOMEN

  Hundir el Qi para llenar el abdomen es una forma de conducir el Qi para el Dantian inferior. La práctica de cualquier arte marcial está desnuda sin el uso del Qi.  No obstante,  para que este hecho sea consumado, todos los parámetros anteriores deben ser ejecutados correctamente. Solamente cuando un artista marcial llega al dominio y control de su Qi, es que puede considerar su arte refinado a un alto nivel. Pero esta meta necesita de dos aptitudes interiores: paciencia y perseverancia.

LIU HE SAN CUI

LAS SEIS COMBINACIONES Y LOS TRES IMPULSOS

  El maestro Wong Yi Man a menudo enfatiza: “El Kungfu no es el resultado de los movimientos de manos y de piernas, sino es el resultado de todo el cuerpo, el cual debe funcionar como una gran unidad.” Esta afirmación del maestro Wong resume el principio de las seis combinaciones y los tres impulsos.

  Cuando hablamos de los seis combinaciones, nos referimos al movimiento combinado de los pies y las manos, los codos y las rodillas, los hombros y la cintura. También se define bajo este término el trabajo conjunto de los ojos con el movimiento de las manos, del espíritu con los ojos, y del Qi con el espíritu. Mientras, que con el término de tres impulsos se representa la fuerza que se genera desde la base de las posturas hacia la cintura, el sustento que la cintura le ofrece al movimiento del Qi, y el poder que el Qi otorga a las maniobras técnicas ejecutadas por las manos y las piernas. Por ésto, sin postura correcta no existe raíz de donde hacer emerger la energía, lo que equivale a decir que sin el dominio y la comprensión de las seis combinaciones y los tres impulsos el movimiento carece de espíritu, de fuerza y de energía.

LI CONG YAO FA

LA FUERZA NACE DE LA CINTURA

  No es posible generar fuerza desde la cintura sin la presencia de todos los principios anteriores. En los estilos del sur, se realiza un gran énfasis en el uso adecuado de la cintura, que debe moverse con flexibilidad y firmeza para expandir la fuerza y controlar la técnica.  Es esta la causa de que sea posible expresar un movimiento de ataque potente a distancias muy cortas del contrincante. Por esto se dice: “La cintura debe ser flexible como un pez que nada, y rápida como una cobra que escupe su veneno”.

FA SHENG HU HE

EMITIR SONIDOS JUNTO CON LOS MOVIMIENTOS

  Emitir sonidos guturales junto con la expiración y el ataque es una característica particular de los estilos del sur. Cada escuela posse sus propias particularidades en este sentido. No obstante, en general, son usados determinados sonidos para el movimiento de las garras, los puños, los codos, las palmas, etc. Aunque esta emisión sonora parezca nacer de la garganta, se origina realmente del Dantian inferior, siendo una forma de aumentar la fuerza explosiva de los ataques y un medio de proporcionar energía a los movimientos. Por esto, se acostumbra a decir: “El grito es como el viento que empuja las nubes y muda su color.”

  Estas son las bases de los boxeos del sur. Ahora bien, no importa cual sea el estilo o la tendencia del sistema que se practique, sino se dominan a plenitud los principios fundamentales que lo conforman y la teoría general del Wushu, la técnica será deficiente.

  Hoy en día, se presta más atención a los aspectos decorativos y artísticos de las artes marciales, en detrimento de la verdadera teoría que nutre y sustenta la tradición marcial de los estilos. Es esta la causa, de que tampoco el resultado terapéutico sea efectivo, pues como suele decir el maestro Wong Yi Man:

“Cuando el Qi no está sustentado por la teoría, no se movilizará adecuadamente. Cuando la teoría no se utiliza en función del Qi,  no se dominará correctamente. Si esto no se unifica, todo queda difuso y fragmentado.”